14 may 2012

Cómo guardar un vestido de novia

Los vestidos de novia tienen un valor propio. No sólo por su importancia a nivel emocional, sino porque suele ser una de las principales inversiones en la preparación de un casamiento. Una vez comprado, el vestido debe ser sometido a cuidados especiales para mantenerlo en condiciones impecables. Lo más importante es mantenerlo “a salvo” antes de la boda, aunque la mayoría de las mujeres también desean cuidarlo a posteriori, como recuerdo o legado para futuras generaciones…

Cómo colgar un vestido de novia
Las telas utilizadas en los vestidos de novia no se caracterizan por su fuerza y, en consecuencia, es esencial tener cuidado al colgar el vestido para no generar roturas, uniones descocidas, u otros daños. Generalmente los vestidos de novia no pueden colgarse en perchas como los vestidos normales, debido a que el peso puede producir roturas o desgarros en las partes cercanas a la percha. Por el contrario, se recomienda utilizar los lazos de cinta que vienen cocidos desde el interior del vestido y que aportan mayor seguridad al colgarlo.

Preparando el vestido para su guardado
Antes de guardar el vestido asegurate de que esté en las mejores condiciones posibles de modo que se mantenga así hasta que estés lista para usarlo. Revisá el vestido en busca de agujeros, roturas, u otros signos de daño, y asegurate que no tenga manchas o decoloración. Tomá el tiempo para inspeccionar los apliques y bordados ya que éstos son los puntos donde es más probable que encuentres rasgaduras o daños. Luego de la limpieza y/o reparación dejá el vestido colgado uno o dos días antes de guardarlo.

Limpiar un vestido de novia
Resulta obvio afirmar que un vestido de novia debe limpiarse en una tintorería, pero es preciso remarcar que hay que tener cuidado al elegirla, porque algunas tintorerías envían las prendas a otras instalaciones en las cuales efectúan la limpieza, y esto expone a los vestidos a que puedan sufrir daños. Antes de elegir el lugar, asegurate de que el proceso de limpieza se hace en el local y, si es posible, que la limpieza se realice a mano en lugar de a máquina. Además, cerciorate de que la tintorería sepa cómo realizar la limpieza de este tipo de vestidos, ya que no es lo mismo limpiar un vestido de novia que una camisa o un saco.

Arreglos del vestido
Así como es necesario ser cuidadosa al elegir el servicio de limpieza, de ser necesario hacer arreglos al vestido es preciso buscar una modista o costurera que esté familiarizada con el trabajo en vestido de novias.

Guardando el vestido de novia
Una vez chequeados los puntos anteriores, nunca guardes el vestido en un contenedor plástico o cubierto por una bolsa plástica. Con el tiempo el plástico libera químicos que pueden causar que un vestido blanco se torne amarillento, y que los apliques se vuelvan quebradizos. Doblá el vestido con mucho cuidado y colocalo en una caja de buena calidad, y envuelto en una tela o papel libre de ácidos (como papel de seda u otro que absorva la humedad) para protegerlo del contacto con el interior del contenedor. Si lo deseas podés agregar naftalina o los secantes que muchas veces acompañan a los zapatos. Además, podés abrirlo una vez por año, para evitar que se formen marcas de doblado o se percudan los pliegues.

Ya sea tu idea preservar tu vestido para las próximas generaciones, o simplemente guardarlo como recuerdo, es posible guardarlo y mantenerlo en condiciones como nuevo simplemente siguiendo estos consejos.


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